Por qué me atrae el kitsch sin ironía
Me atraen los dibujos de inspiración kitsch porque permiten que la emoción se manifieste sin vergüenza. Durante mucho tiempo, el kitsch se ha tachado de insípido, excesivo o poco serio, pero esos juicios a menudo ocultan la incomodidad de los sentimientos visibles. En mi obra, el kitsch no es una broma ni nostalgia. Es una negativa a minimizar la intensidad. Permite que la emoción sea intensa, brillante, sentimental y presente sin complejos.

La exageración emocional como honestidad
La exageración suele interpretarse como una exageración para lograr un efecto, pero emocionalmente puede ser una forma de precisión. Algunos sentimientos son simplemente demasiado intensos para ser plasmados discretamente. En mis dibujos, la exageración emocional se manifiesta mediante la repetición, la saturación, la ornamentación y el exceso. No se trata de decoración. Se trata de adecuar la escala de la imagen a la escala del estado interior. La subestimación se percibiría como distorsión.
El kitsch como lenguaje de vulnerabilidad
El kitsch expone la vulnerabilidad porque abandona la moderación. Corre el riesgo de ser malinterpretado, juzgado o descartado. Ese riesgo es precisamente lo que lo hace poderoso. Cuando utilizo elementos kitsch, colores brillantes, motivos ornamentales, formas sentimentales, prefiero la visibilidad a la seguridad. El dibujo no se protege con astucia. Transmite emoción directamente, sin traducción.

Ornamento, repetición e insistencia emocional
El ornamento juega un papel crucial en los dibujos de inspiración kitsch. La repetición de patrones, el exceso decorativo y la densidad visual actúan como una insistencia emocional. La imagen retorna una y otra vez a la misma sensación hasta que ya no se puede ignorar. Esta repetición refleja el comportamiento real de la emoción. No aparece una sola vez y desaparece. Se repite, resuena y se intensifica. El ornamento se convierte en un reflejo estructural de ese proceso.
Raíces culturales de la expresión kitsch
El kitsch está profundamente ligado a las tradiciones populares, la imaginería devocional y la cultura popular, espacios donde se permitía la expresión explícita de las emociones. Íconos sagrados, decoraciones domésticas, regalos hechos a mano y objetos rituales a menudo recurrían al exceso para comunicar cuidado, protección y devoción. Me siento conectado con este linaje. En mis dibujos, el kitsch se trata menos de gusto y más de herencia emocional.

El color como volumen emocional
El color en los dibujos de inspiración kitsch funciona como un control de volumen. Una alta saturación aumenta la intensidad emocional. Las combinaciones inesperadas intensifican las sensaciones. Utilizo el color no para equilibrar, sino para amplificar. El rosa se vuelve demasiado rosa. El rojo se vuelve insistentemente rojo. El dorado se vuelve simbólico en lugar de elegante. Esta amplificación es intencional. Permite sentir la emoción de inmediato, sin una sutil decodificación.
Por qué el kitsch rechaza la distancia
Muchas estéticas contemporáneas se basan en la distancia, la ironía o el minimalismo para crear sofisticación. El kitsch rechaza esa distancia. Se acerca en lugar de alejarse. En mis dibujos, esta cercanía es esencial. La imagen no observa la emoción desde lejos. La habita. Esta falta de distancia puede resultar incómoda, pero también es donde se produce el reconocimiento.

La sobrecarga emocional como contención
Curiosamente, la sobreexpresión emocional puede resultar contenedora en lugar de abrumadora. Cuando el sentimiento se expresa plenamente, suele estabilizarse. El dibujo contiene lo que de otro modo podría parecer inmanejable. El exceso se convierte en contenedor. Al permitir que todo esté presente a la vez, la imagen crea una extraña calma. Nada se oculta ni se restringe.
Kitsch contra el minimalismo emocional
Existe una presión cultural hacia el minimalismo emocional, hacia una sensación de tranquilidad, privacidad y eficiencia. Los dibujos de inspiración kitsch se resisten a esta presión. Abogan por la visibilidad emocional. Sugieren que sentir profunda y abiertamente no es un defecto, sino una capacidad. La exageración se convierte en un contralenguaje de la compresión emocional.

Por qué estos dibujos parecen sinceros
A pesar de su exceso, los dibujos de inspiración kitsch suelen resultar sinceros porque no pretenden ser neutrales. Declaran apego. Admiten deseo, ternura, anhelo e intensidad. Esta sinceridad surge porque el dibujo no pretende ser cool. Intenta ser fiel al sentimiento que lo generó.
El encuentro del espectador con la exageración
Cuando alguien se encuentra con un dibujo de inspiración kitsch, la respuesta rara vez es indiferente. La imagen resuena o repugna. Esta polaridad forma parte de su función. La sobreexpresión emocional exige compromiso. No se desvanece cortésmente en un segundo plano. Exige una respuesta, incluso si esta es incómoda.

Por qué sigo abrazando el kitsch
Sigo trabajando con dibujos de inspiración kitsch porque protegen la verdad emocional de la omisión. Permiten que la intensidad exista sin disculpas. En una cultura visual que a menudo premia la moderación y la ironía, el kitsch ofrece otro camino, uno arraigado en la apertura, el apego y el sentimiento visible. Para mí, la exageración emocional no es excesiva. Es suficiente.