Donde el medio se convierte en canal
Siempre me ha atraído la figura del médium como algo que existe entre estados. En el arte, el médium no se define por su identidad, sino por su función. No produce significado, lo transmite. La imagen se construye en torno a esta idea de paso, donde algo se mueve a través de, en lugar de originarse dentro. Lo que más me interesa es cómo se visualiza esta condición.

El cuerpo como paso
El cuerpo del médium rara vez se representa como sólido o autónomo. Aparece abierto, en capas o parcialmente transparente. Esto sugiere permeabilidad más que estabilidad. Históricamente, en la imaginería espiritista del siglo XIX, los médiums a menudo se mostraban en estados de trance, sus cuerpos actuando como conductos. Siempre me ha interesado cómo la figura se convierte en un espacio más que en una forma. En mi trabajo, a menudo trato el cuerpo como algo que permite el movimiento a través de él.
Manos, hilos y líneas de conexión
Las manos son centrales en la imaginería de los médiums, a menudo extendidas o conectadas a fuerzas invisibles. Hilos, líneas o conexiones sutiles pueden aparecer uniendo la figura a elementos externos. Estas pistas visuales sugieren transmisión. Esto me parece particularmente fascinante porque hace que lo invisible sea relacional. En mi trabajo, a menudo uso líneas finas y conexiones para indicar estructuras no vistas.

Velos y umbrales
Velos, cortinas y superficies en capas aparecen con frecuencia en las representaciones del médium. Estos elementos no ocultan ni revelan completamente. En cambio, crean umbrales entre estados. Históricamente, el velo ha simbolizado el límite entre lo visible y lo invisible. Siempre me ha atraído cómo la visibilidad parcial crea tensión. En mi trabajo, a menudo utilizo formas en capas para sugerir este límite.
La luz como manifestación
La luz en la imaginería de los médiums a menudo aparece como algo que emerge en lugar de iluminar. Brillos suaves, reflejos flotantes y puntos de brillo concentrados sugieren que la presencia se hace visible. En la fotografía espiritista y el arte simbólico, la luz a menudo se usaba para representar la manifestación. Esto me parece particularmente interesante porque la luz se convierte en un evento en lugar de una condición.

Elementos flotantes y formas incorpóreas
Objetos o fragmentos a menudo aparecen desprendidos de la gravedad. Caras, manos o formas simbólicas pueden flotar alrededor de la figura. Esto crea la sensación de que la realidad no es fija. Siempre me ha interesado cómo los elementos incorpóreos sugieren múltiples capas de existencia. En mi trabajo, uso formas flotantes para alterar la estabilidad.
Cuando el contacto se convierte en estructura
En cierto punto, el médium ya no se define por la figura en sí, sino por el sistema de conexiones que la rodea. Cuerpo, líneas, velos, luz y elementos flotantes forman una red de contacto. He llegado a reconocer que esto crea un lenguaje visual donde la presencia es relacional en lugar de contenida. En mi trabajo, abordo el médium como un sistema de transmisión en lugar de un sujeto. Los símbolos del médium en el arte y el contacto con lo invisible existen en esta condición, donde la imagen se convierte en un punto de paso.